Tu sitio lo hacemos nosotros. Y seguimos haciéndolo.
Somos la agencia web por suscripción: pagas una cuota al mes, como la del teléfono. Incluye el sitio, el espacio donde vive, las actualizaciones, los cambios y alguien que lo vigila incluso los meses en que no nos escribes.
No existe un «después de la entrega»
Normalmente quien te hace el sitio es responsable hasta la entrega. Desde ese día el sitio es tu problema: cada cambio es un presupuesto, cada avería una llamada, y con los meses ya nadie lo mira.
Nosotros seguimos siendo responsables de tu sitio todo el tiempo que lo quieras en línea. Actualizaciones, seguridad, cambios y controles están incluidos en la cuota: no hay un momento en que dejemos de ocuparnos.
Otros te dan las herramientas. Nosotros hacemos el trabajo.
Las plataformas de autoservicio te venden una herramienta. Luego el sitio lo tienes que construir tú: entender cómo funciona, escribir los textos, arreglar las fotos, descubrir por qué en el móvil se ve mal.
La factura real no es el precio de la herramienta: son tus noches. Con nosotros el trabajo lo hace quien se dedica a ello, y tú haces el tuyo.
El recorrido, paso a paso
Sin sorpresas: sabes qué pasa, cuándo, y qué arriesgas. Es decir, nada.
Cuéntanos tu actividad
Desde el presupuesto o el chatbot: qué haces, para quién, qué debe conseguir el sitio. Si ya tienes un sitio, primero lo analizamos.
Primer borrador en 14 días
Te mostramos tu sitio, no una declaración de intenciones. Si el borrador no llega o no te convence, te devolvemos todo: el 100%, sin preguntarte por qué.
Dos rondas de revisión incluidas
Miras, comentas, corregimos. Dos rondas completas están incluidas en el precio, sin sorpresas en la factura.
En línea — y nos quedamos
Publicamos el sitio y desde ahí es tarea nuestra: actualizaciones, seguridad, cambios y controles, incluidos en la cuota, todo el tiempo que lo tengas con nosotros.
En 14 días ves la primera versión de tu sitio. Si no llega, o la miras y no te convence, reembolso del 100% — sin preguntas. Probar no te cuesta nada, y ese riesgo es justo que sea nuestro.
Nuestros análisis: un sistema, no una opinión
Los análisis de sitios web que entregamos los genera un sistema automático, sin intervención humana: miran un sitio como lo miraría un buscador, con mediciones repetidas y datos objetivos — nunca nuestro gusto estético.
Para quien quiere profundizar está el peritaje: un examen más a fondo, atenuado por el juicio humano, con un plan de intervención que es tuyo — puedes incluso encargárselo a quien gestiona tu sitio hoy.
El sistema no es perfecto y lo declara: donde no puede medir, lo escribe.
Mira qué hay dentro, precios incluidos
Cada paquete dice qué incluye y cuánto cuesta al mes. Si prefieres hablarlo, el presupuesto es gratis y sin compromiso.